Aguas negras vs. aguas grises: entender sus diferencias para aprovechar mejor el agua

No toda el agua residual es igual. El agua que proviene de un sanitario tiene características muy distintas a la de un lavabo, una regadera o ciertas actividades de limpieza. Cambian los contaminantes y, con ellos, la forma en que debe tratarse.

Para las empresas, conocer la diferencia entre aguas negras vs. aguas grises permite tomar mejores decisiones: elegir el tratamiento adecuado, cumplir con la regulación y, cuando las condiciones lo permiten, recuperar agua para utilizarla nuevamente dentro de la operación.

Puntos clave de este artículo:

  • Origen y contaminación: No toda el agua residual es igual; las aguas negras y las aguas grises varían en su carga contaminante y nivel de riesgo.
  • Separación de corrientes: Mezclar todas las corrientes no siempre es la mejor opción; separar cuando sea viable facilita el tratamiento y el reúso.
  • Aprovechamiento estratégico: Implementar esquemas de reúso reduce la necesidad de recurrir a agua de primer uso.
  • Soluciones a la medida: Entender la composición del efluente permite definir el tratamiento ideal para cada empresa.

Aguas negras: una mayor carga contaminante

Las aguas negras provienen principalmente de los sanitarios y contienen desechos humanos. En ellas puede haber materia orgánica, sólidos, nutrientes y microorganismos que representan riesgos para la salud y el medio ambiente.

Por sus características, necesitan un tratamiento más completo antes de descargarse o considerar su reúso.

Para conocer la calidad del agua se analizan parámetros como la DBO5 (materia orgánica biodegradable), DQO (todo lo oxidable), SST (partículas en suspensión) y E. coli (contaminación fecal). Estos indicadores revelan de forma directa el nivel de polución y el tratamiento indispensable para aplicar métodos de potabilización del agua o sanear el recurso.

Esto cobra especial importancia en plantas industriales, hoteles, hospitales, centros comerciales y otras instalaciones que pueden generar grandes volúmenes de aguas residuales todos los días. Un manejo inadecuado no sólo tiene consecuencias ambientales; también puede convertirse en un problema sanitario, operativo y de cumplimiento.

Aguas grises: una oportunidad para el reúso

Las aguas grises suelen provenir de lavabos, regaderas y algunas actividades de lavado donde no existe contacto directo con desechos sanitarios.

Esto no significa que estén limpias. Pueden contener jabones, detergentes, grasas, materia orgánica, productos químicos y microorganismos. Sin embargo, su composición es diferente y, dependiendo de sus características, pueden ofrecer mayores posibilidades de reúso.

Con el tratamiento adecuado y siempre considerando la calidad requerida y la regulación aplicable, algunas corrientes pueden aprovecharse para riego, sanitarios, limpieza o determinados procesos dentro de las instalaciones.

La pregunta entonces es: ¿realmente necesitamos utilizar agua potable para todas las actividades de una empresa?

En muchos casos, no. Identificar qué calidad de agua necesita cada uso ayuda a reducir el consumo de agua de primer uso y aprovechar mejor la que ya está disponible.

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Mezclar todo no siempre es más sencillo

Enviar todas las aguas residuales al mismo sistema puede parecer práctico, pero no necesariamente es la mejor opción. Al mezclar corrientes con distintos niveles de contaminación, todo el volumen resultante tendrá que ser tratado de acuerdo con sus características finales. Además, pueden perderse oportunidades de recuperar por separado aguas que originalmente eran más sencillas de tratar. Separar las corrientes cuando sea viable también puede facilitar su tratamiento y abrir nuevas posibilidades para recuperar el recurso.

Por eso, antes de elegir equipos o tecnologías, conviene conocer bien la operación: cuánta agua residual genera, de dónde viene, qué contiene y qué se quiere hacer con ella después.

A partir de esta información se puede definir el tratamiento adecuado, desde procesos biológicos, sedimentación, uso de filtros industriales y desinfección hasta tecnologías más avanzadas, como sistemas de membranas u ósmosis inversa.

Del tratamiento al reúso

Durante mucho tiempo, tratar aguas residuales significó principalmente alcanzar ciertos parámetros para poder descargarlas. Hoy el reúso permite ampliar esa visión.

En México, la NOM-001-SEMARNAT-2021 establece límites permisibles de contaminantes para las descargas de aguas residuales en cuerpos receptores propiedad de la Nación. Cumplir con estas disposiciones es indispensable, pero el tratamiento no necesariamente tiene que terminar ahí.

Si el reúso se contempla desde el diseño del sistema, parte del agua tratada puede regresar a la operación para utilizarse en actividades que no requieren calidad potable. Así, permanece más tiempo dentro del ciclo de uso y disminuye la necesidad de recurrir a agua de primer uso.

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Una estrategia pensada para cada empresa

Antes de invertir en infraestructura, el primer paso es entender el agua: cuánto se genera, qué contiene, dónde se produce y qué calidad se necesita alcanzar.

Rotoplas Servicios de Agua (RSA) desarrolla soluciones de tratamiento y reúso de aguas residuales para distintos sectores, desde el diseño y construcción de los sistemas hasta su operación y mantenimiento, de acuerdo con las necesidades de cada proyecto.

Distinguir entre aguas negras y aguas grises puede parecer algo básico, pero hace una diferencia importante. Permite tratar cada corriente de acuerdo con sus características y encontrar nuevas oportunidades para aprovecharla.

Al final, la idea es simple: no toda el agua necesita el mismo tratamiento y no toda el agua tratada tiene que terminar en una descarga. Conocerla mejor es el primer paso para aprovecharla mejor.

Preguntas frecuentes

1. ¿Por qué es indispensable distinguir entre aguas negras y aguas grises en una instalación?

Porque no toda el agua residual es igual. Las aguas negras provienen de sanitarios y contienen materia orgánica y patógenos, mientras que las aguas grises derivan de lavabos o regaderas. Entender esta diferencia permite elegir el tratamiento adecuado y recuperar agua para la operación.

2. ¿Qué ocurre si se mezclan todas las corrientes de agua residual en el mismo sistema?

Al mezclar corrientes con distintos niveles de contaminación, todo el volumen resultante tiene que ser tratado de acuerdo con sus características finales, perdiendo la oportunidad de recuperar por separado las aguas que eran más sencillas de tratar.

3. ¿Qué función cumplen los filtros industriales en el tratamiento del agua?

Forman parte de las opciones tecnológicas para definir el tratamiento adecuado desde las primeras etapas, ayudando a remover sólidos y sedimentos antes de pasar a procesos biológicos o tecnologías avanzadas de membranas.

4. ¿Qué alcance tienen las soluciones de Rotoplas Servicios de Agua?

Rotoplas Servicios de Agua desarrolla soluciones de tratamiento y reúso de aguas residuales para distintos sectores, abarcando desde el diseño y construcción de los sistemas hasta su operación y mantenimiento según cada proyecto.

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